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22 de Junio, 2007
Las lumeradas
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Os aviso con suficiente antelación para que os dé tiempo a venir. Ya sabéis que en A/La Coruña el San Juan se celebra a lo grande en todos los barrios, donde te encuentras "lumeradas" y "sardiñadas" por todos los rincones. Pero el lugar por excelencia es la playa del Orzán. El Concello planta una falla para quemar, pero las pandillas de todo tipo -chavales, mayores, familias...- se montan cada una su zona de reunión, "lumerada" y "sardiñada" particulares. La playa está que no cabe un alma. Según los entendidos en "foliadas" -o fiestas, para que nos entendamos todos- la de San Juan es la mejor del año, en la que la gente tiene mejor rollito. En esta ocasión sólo hay una pega importante: la pleamar es a las 21:56, y la playa se queda en nada. Bueno, se tendrán que arrimar más. Los festeiros tienen orden de desalojo a las 6:00 de la mañana, porque la playa tiene que quedar lista para bañistas, tomasoleros y paseantes a una hora razonable (a las 9 ya suele haber gente tomando el sol) y el arenal queda que parece una recreación de la guerra de Bosnia, como poco. Y hay orden de desalojo, porque si no, las máquinas tienen que andar sorteando bultos durmientes, y no es la primera vez que están a punto de llevarse a alguno de ellos. He titulado el artículo "Las lumeradas", porque es el recuerdo que tengo de mi infancia. Para mí no eran hogueras, ni "lumeiradas", ni "cacharelas", eran "lumeradas", una mezcla castrapa entre gallego y castellano muy habitual en Coruña. Fijaos en el cartel. A Coruña (gallego), Hogueras 07 (castellano), Noite da Queima na Cidade Meiga (gallego con influencias de los vecinos de la Pérfida), Fiesta de Interés Turístico Nacional (castellano con influencias de la Pérfida, as well). En fin, para dejar contento a todo el mundo. Seguiremos informando. .
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Publicado por María el 22 de Junio, 2007, 22:34
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Pep Ros Ribas
 Este no es Pep Ros Ribas. Es un desconocido (para mi) fotógrafo callejero. A lo mejor debería no ilustrar con foto este artículo sobre un fotógrafo. Seguramente. En fin, que no es Pep Ros Ribas, aunque podrían ser hermanos. Pep tiene aún un aspecto más bohemio, y unos ojos que yo quisiera para mí si el día de la resurrección de los cuerpos se acepta el trueque de órganos (o el robo, porque no se me ocurre qué podría ofrecerle yo a cambio). Lo vi hacer fotos muchas veces en los ensayos de teatro, casi siempre en los últimos, ya con luces, vestuario y escenografía acabada. Esas fotos que luego sirven para el programa y la promoción. La última, anteayer. Un escenario largo, en una antigua nave industrial. El director del espectáculo "hubiera preferido" que viese el espectáculo más rematado. Yo le dije que "me encanta la cocina". Volveré, no obstante, porque quiero ver actuar y cantar a Enrique del Portal (hijo), que ese día descansaba. El actor-cantante que hacía su papel era estupendo, pero nadie se sube a las mesas y a las barricadas como Enrique. Desde que lo vi hace 14 años haciendo de Enjolras en Los Miserables le juré amor eterno. Volveré. Pero no cambiaría por nada el ensayo del otro día. Ros Ribas hacía sesión de fotos (calculo que habrá hecho más de mil) con dos cámaras colgadas al cuello. Se desplazaba discreto por el escenario, laterales, proscenio, foro, gradas. Y yo seguía cada click de su cámara. Anteayer no se oían los clicks, había mucho ruido en escena, y una orquesta de 30 músicos tapaban la música de las cámaras de Ros. En otras ocasiones yo jugaba conmigo misma a no mirarlo a él, sino exclusivamente a lo que pasaba en escena, y adivinar en qué precisa fracción de segundo iba a sonar el click: el fugacísimo instante de una caída que cuenta el tipo de acción, de una mirada que cuenta el tipo de relaciones, de un banco volando por los aires, de un cuerpo tenso que cuenta al personaje en ese sólo gesto, de un borbotón de sangre que cuenta un final trágico, de una entrada o una salida, una mano que agarra o acaricia o amenaza o decide durante un segundo sólo. Cualquier gesto que sea expresivo lo capta el ojo de Ros. Lo veo, y siempre pienso qué estupendo director de teatro sería. Nada se le oculta, nada se le escapa. No es un fotógrafo de teatro. Es un fotógrafo del alma de cada espectáculo. A veces veo sus fotos después de ver el espectáculo, y pienso que si yo lo hubiese dirigido, volvería a redirigirlo usando de biblia las fotos de Ros. Él consigue que "pase" en escena lo que a veces no ha llegado a pasar, pero debería de haber pasado. Ver fotografiar un espectáculo a Ros Ribas, es el auténtico espectáculo.
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Publicado por Bubela el 22 de Junio, 2007, 11:56
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A ver qué os parece el menú
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Éste es el menú del sábado pasado, aprovechando que nuestra amiga Manuela de Olveira tuvo la amabilidad de regalarnos huevos caseros, patatas, lechugas, repollo... Lo hace muchas veces, porque Manuela es muy generosa y una buenísima amiga. No sé si lo recordaréis, pero aquellos vinos de la Quedada Santa -el tinto buenísimo y aquel blanco que superaba a cualquier albariño- eran de su cosecha. La verdad es que tengo mucha suerte con todos los amigos de las Rías Baixas -con todos, sin importar condición- y en todos los sentidos. Pues eso, que para mí no hay manjar como una tortilla de patacas de Olveira y sus adláteres: la ensalada y los pimientos de Padrón. Va por ustedes:
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Deliciosa tortilla de patacas de Olveira, huevos caseros y cebollita rica. No es por presumir, pero la tortilla quedó para canonizarla, de buena que estaba. En su punto justo, ni seca ni demasiado cruda. Que últimamente tengo las manos bendecidas por los dioses, vamos.
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Ensalada de lechuga de Olveira recién cortada con tomates de rama en su punto de maduración, rojitos, pero duritos. Todo ello aliñado con aceite de oliva virgen extra -variedad picual y de Cazorla, para más señas- vinagre de vino normal y corriente -que es el que a mí me gusta- y sal fina. Si a la tortilla había que canonizarla, a la ensalada había que hacerle, como mínimo, un monumento.
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Pementiños de Herbón (Padrón). No de Herbón a un lado, no, de Herbón, Herbón, que son los buenérrimos; en su punto de fritura y sazonados con sal gorda.
Sólo puedo decir que esto tiene que ser pecado, seguro, porque es demasiada lujuria. . . . . . Pues nada, que quedo a la espera de saber si me dais la aprobación para el menú. Si me la dais, lo repito este sábado. ¡Ah!, y el que se anime, ya sabe donde encontrarme. .
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Publicado por María el 22 de Junio, 2007, 6:16
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